Hoy Ha Tocado el
deseado masajito tailandés, me ha destrozado la espalda, pero me ha dejado como
nuevo , por 200 baaaaath, 5 euritos, te dejan la espaldita súper bien ,aunque
debo reconocer que Lali, la mujer que me hacía los masajes en Valencia, no
tiene nada que envidiarle a la tailandesa, bajita, mayor y fecha ,que me lo ha
hecho a mí, éstos quieren volver mañana, yo me esperaré a la semana que viene,
pero buena falta me hacía me ha dejado de puta madre.
Esta mañana hemos cogido las motitos y hemos ido por ahí a
dar vueltas por los pueblos y por la montaña, que pasada, no sabes ni donde
hacer fotos, me acuerdo los españoles del otro día que me decían que aquí en el
hostel, detrás de las cabañas, había muy buenas vistas, what a fuuucckkk!!, ¿pero que han ido a ver esos chicos?, si no sabes
ni donde tomar una foto, es todo tan diferente, las vayas de madera, las casas,
las plantas y árboles alrededor de las mismas, las tiendas, todo, no sabes más
que mirar con la boca abierta, y de vez en cuando ves algún sitio que te deja
totalmente pasmado ya, como las vistas desde la cascada de ayer, o de la cafetería
en lo alto del barrio chino, o tantos valles que hemos visto hoy con las motos.
Después de la cascada, a la que como creo haber dicho no
hemos entrado por que había que hacer trekking durante 4 kilómetros,
equivalente a 4 horas de ida y otras
tantas de vuelta, hemos ido a un bosque de piedras, súper chulo, tenían como
salitre, como si fuera sal, no sé cuanto llevaran ahí, o si algún día hubo mar.
Éstos anoche salieron y encontraron un sitio con música disco
y petado de gente, estaban emocionados, quieren hasta estar algún día más aquí,
yo iré esta noche a ver si me pillo una buena y conozco algún español para charrar un rato aunque sea, aunque hoy
he estado hablando con mi hermana, y ya me puedo dar satisfecho con el idioma.
La verdad que he conocido españoles, pero llevo viajando dos
semanas con esta gente, y aunque no puedo expresar nada, solo hablar de las
cosas cotidianas, pero no puedo decir lo que pienso de los sitios que vemos,
las emociones que me transmiten, todo eso no lo puedo compartir, ni intervenir
en conversaciones más profundas, que compartiendo 24 horas al día, es obvio que
se dan, pero son muy buena gente, y me siento protegido, y si me uno a un grupo
de españoles vete tú a saber, además esto es pasajero, ya aprendí lo que es ser
compañeros de viaje, en algún momento tendremos que separarnos, en lugar de compartirlo con ellos, lo hago por
teléfono, washapp u otros medios. Creo que en este viaje estoy siendo mucho más
cerrado que cuando me fui a Malta, allí llegue con el corazón tan abierto como
se pudiera abrir, aquí prefiero tener los sentidos abiertos, quisiera recordar
siempre los olores que me llegan en el campo, los paisajes, cada sonrisa e
incluso cada penuria que estoy viendo.
Aún con todo espero encontrarme españoles esta noche,
pillarme una buena cogorza y mantener alguna estúpida conversación que nos haga
reír a todos, eso se me daba bien así que me pondré a ello.
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